Tu instalación de fontanería de baño puede sufrir averías. Descubre cuáles son las más frecuentes, y cómo detectarlas a tiempo.

Fontanería de un baño: cómo funciona

Cuando hablamos de comodidad, seguro que piensas en un sofá, en una cama… Pero hay algo que usamos a diario: el baño. Y la fontanería de un baño es lo que lo hace funcional. 

¿Pero cómo funciona un baño exactamente? ¿Qué necesita en términos de fontanería para funcionar?  Aquí te lo cuento todo.

Fontanería de un baño: suministro y desagüe

La fontanería para un baño es igual en cualquier caso. Ya sea una vivienda, una finca multipropiedad o un negocio, un baño necesita tres cosas: suministro de agua, dispositivos donde usar esta agua, y una red de saneamiento que deseche las aguas residuales.

Suministro de agua: cómo obtienes agua.

Todo comienza con el suministro de agua. En tu hogar, el agua llega a través de una tubería principal desde la red pública o, en algunos casos, desde un pozo o depósito privado. Antes de entrar a tu casa, suele pasar por un contador que mide tu consumo.

Una vez dentro, el agua se distribuye por tuberías, generalmente de cobre, PEX (polietileno reticulado) o multicapa, hacia los diferentes puntos de tu baño: la ducha, el lavabo y el inodoro. Hay dos tipos de tuberías de suministro:

Agua fría: Es la que llega directamente a los grifos y al inodoro. En concreto, al punto de agua que lo necesite (un punto de agua es la conexión entre la tubería y el dispositivo que necesita agua).

Agua caliente: Una parte del agua fría se desvía hacia el calentador o la caldera para ser calentada antes de llegar a los grifos. A través de tuberías, se transporta el agua caliente hasta el punto de agua donde se necesite.

Grifos y sanitarios

El agua se suministra en dispositivos donde usarla. Aunque según el baño pueden variar en forma, materiales y calidad, hay dos tipos de dispositivos en un baño que precisen de agua:

Grifos (ducha incluida): son las salidas de agua que controlamos directamente. Tienen una llave o mando que permite regular el caudal y la temperatura (en el caso de los grifos mezcladores).

Sanitarios: Son recipientes que almacenan agua, y se aseguran de un buen uso. Un ejemplo es el inodoro (váter para los amigos). El agua entra en su cisterna, se llena y, al tirar de la cadena, libera un caudal que arrastra los residuos. Un mecanismo interno se encarga de rellenar la cisterna automáticamente. Suelen ser de porcelana.

Saneamiento: de tu baño al alcantarillado

Una vez que el agua ha cumplido su función (ya sea para lavarte las manos, ducharte o descargar el inodoro), tiene que irse para evitar malos olores y problemas más serios. Aquí entra en juego el sistema de desagüe o saneamiento.

Este sistema se encarga de recoger el agua residual, y llevarla fuera de tu vivienda, negocio o finca. Funciona por gravedad, por lo que las tuberías tienen una ligera pendiente. Las tuberías de desagüe, generalmente de PVC, son más anchas que las de suministro para evitar atascos.

Todos los desagües de tu baño (lavabo, ducha e inodoro) están conectados a una red de tuberías que, a su vez, se une a la tubería principal de saneamiento de tu edificio. Finalmente, todo termina en la red de alcantarillado público o en una fosa séptica.

Fontanería de un baño: qué hace falta

Como ya te puedes imaginar, no es tarea sencilla. Cualquier fallo en tu fontanería de baño puede provocar averías y grandes gastos. Los elementos que necesitas se pueden dividir en cuatro grupos:

Suministro: Los que se encargan de transportar el agua desde la red de suministro municipal hasta los puntos de agua donde sea necesaria.

Dispositivos que usen agua: Todos los dispositivos que usan agua, que se ocupan de que se use de forma correcta: grifos, inodoro, bañera, lavabo…

Saneamiento: Toda la red de tuberías que transportan las aguas residuales desde tu baño hasta las alcantarillas

Agua caliente: El dispositivo que se encarga de calentar el agua, y que llegue caliente al punto de agua que la pida.

Conexión con el suministro

Lo primero es la conexión con la red de suministro de agua de tu inmueble. Esto incluye dos partes:

Conexión con la red: La conexión (también llamada acometida), el contador (que instala la empresa suministradora) y la red de tuberías que llegan a tu inmueble.

Suministro de agua en inmueble: Una vez llega al inmueble, el agua precisa de tuberías que la transportan hasta los puntos de agua. Habrá un punto de agua por cada dispositivo.

Dispositivos que usen agua

Obviamente, necesitarás los elementos básicos que consumen agua:

Lavabo: Sanitario que recibe y desecha agua, donde te lavas las manos. Con su grifo mezclador de agua fría y caliente.

Ducha o bañera: Con su correspondiente grifería (termostática, monomando, etc.). Depende del modelo, puede ser simple o complejo (por ejemplo, si incluye opciones de hidromasaje)

Inodoro: Incluyendo la taza, la cisterna y el mecanismo de descarga. Dependiendo del modelo, puede estar anclado al suelo o a la pared.

Además de estos, podrías considerar otros elementos si el espacio lo permite, como un bidé.

Red de saneamiento

Fundamental para evacuar el agua sucia, y que el baño no sea insalubre. Esto implica:

Desagües: individuales para el lavabo, la ducha/bañera y el inodoro.

Sifones en cada desagüe (esa curva en “U” o “S”): Estos sifones retienen una pequeña cantidad de agua para evitar que los malos olores del alcantarillado suban.

Tuberías de evacuación: Conectan los desagües con la bajante. Son de un diámetro adecuado para cada punto, y son instaladas con una pendiente marcada por normativa.

Bajantes principales: Conexiones que recogen todos los desagües y los dirigen hacia la red general de alcantarillado (o fosa séptica en su defecto).

Ventilación de la red de saneamiento: Imprescindible para evitar el efecto de vacío que podría “chupar” el agua de los sifones y permitir la entrada de olores.

Agua caliente

A menos que seas muy valiente, querrás agua caliente en tu baño. Incluso en verano, a cualquiera le apetece una ducha caliente (o templada por lo menos). Esto requiere un sistema de calentamiento de agua, que puede ser:

Calentador de agua eléctrico: Para viviendas con bajo consumo o si no tienes acceso al gas.

Caldera de gas: Más eficiente para consumos mayores y suele proporcionar calefacción también.

Termo eléctrico: Similar al calentador, pero con un depósito para almacenar el agua caliente.

Aerotermia: Una opción más moderna y eficiente que utiliza energía del aire.

La elección dependerá de tus necesidades, el espacio y el tipo de energía disponible en tu vivienda.

¿Por qué confiar en Fiterra para la fontanería de un baño (o más)?

Entender cómo funciona la fontanería de un baño es un buen primer paso, pero cuando se trata de la instalación, reparación o mantenimiento, es crucial dejarlo en manos de profesionales.

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