Fontanería sin obras: el nuevo método
La tecnología avanza, y con ella la mayoría de los mercados. Puedes pensar que la fontanería, al tratar el agua, no está afectada. Pero cada día llegan nuevas formas eficientes de fontanería. Y no sólo en consumo, sino en plazos y procesos productivos.
Y un ejemplo es la fontanería sin obras. En este artículo, te hablamos de esta nueva metodología. Aquí conocerás qué es, cuáles son los beneficios y en qué casos se pueden aplicar.
¿Qué es la fontanería sin obras?
La fontanería sin obras es una metodología por la cual una acción de fontanería no requiere obras mayores. Esto hace que el proceso sea más corto y económico. Además, hace que todo sea más simple.
Esta metodología se aplica en instalaciones de fontanería ya existentes. Normalmente, en aquellas instalaciones que requieran reformas, y donde el presupuesto es ajustado, por no decir escaso.
Actuaciones posibles en la fontanería sin obras
La fontanería sin obras es posible en varios casos, como el cambio de los sanitarios y la grifería. Sanitarios como inodoros o lavabos pueden no necesitar obras si se hacen correctamente. Respecto a las bañeras, se pueden usar fundas de materiales resistentes (y renovar la bañera sin necesidad de obra)
Otro ejemplo es la renovación del sistema de calefacción y/o agua caliente. Si se cambia sólo la unidad calorífica por otra más eficiente del mismo método, no requiere obras mayores. Esto se debe a que las conexiones, recorridos y tuberías son las mismas, por lo que no necesitan reemplazo ni reubicación.
Beneficios de la fontanería sin obras
Hay varios beneficios claros de apostar por la fontanería sin obras. En concreto, hay tres ventajas que saltan a la vista: ofrecen resultados rápidos, resultados económicos y sin que haga falta licencia de obra.
Resultados rápidos de la fontanería sin obra.
El principal punto a favor de la fontanería sin obras es su rapidez. Actuaciones que pueden tardar días se pueden realizar en horas.
Suena bien, ¿verdad?
Resultados económicos de la fontanería sin obra.
Al no requerir materiales de obra y mano de obra excesiva, el precio del presupuesto disminuye considerablemente.
¿Por qué? Aparte del poco coste de los materiales, se debe a que la fontanería sin obra son actuaciones que no requieren mucha mano de obra.
Si no hay obra, no hacen falta permisos
Para realizar obras, se necesita licencia de obras, y pagar las correspondientes tasas al ayuntamiento de turno.
La fontanería sin obras, al no hacer grandes modificaciones, no precisa de este trámite. Esto se debe a que, salvo casos especiales, suelen ser actuaciones que llevan menos de un día y que no requieren de cosas como contenedores de restos de obra ni licencia.
Eso sí, lo que sí te recomendamos es que avises a tus vecinos si va a hacer ruidos extraños. En aras de la convivencia vecinal, y para que no te denuncien.
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La fontanería sin obras ha llegado para quedarse. Su rapidez y precio tienen pocos rivales. Pero esta nueva fontanería sin obras puede no ser la solución que necesitas.
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